Cómo es un niño de 8 años cuando lee
A los 8 años la lectura se vuelve fluida y algo cambia: por primera vez tu hijo se tumba en el sofá y desaparece dentro de un libro sin que nadie le acompañe. Devora historias más largas, sigue tramas con varios capítulos y ya tiene preferencias muy definidas. Unos van directos a la aventura, otros a los libros de animales y muchos coleccionan chistes para soltarlos en la mesa. Esta autonomía lectora es una conquista enorme, pero también significa que un cuento demasiado corto o infantil se le queda pequeño enseguida. Necesita relatos con recorrido, con obstáculos que resolver y un protagonista con el que de verdad quiera identificarse durante toda la historia.
Un libro donde el protagonista es tu hijo de 8 años
Justo a esta edad los niños empiezan a compararse con los héroes de sus libros: quién es más valiente, quién resuelve el misterio, quién se atreve. Aquí está la clave. En lugar de otro tomo de una serie genérica, tu hijo se convierte en el héroe real de una historia ilustrada de forma profesional. Subes una foto y su nombre, y protagoniza 26 páginas creadas a su medida. Puedes elegir el tema que más le apasione ahora mismo, desde una aventura de piratas hasta una expedición por el espacio. Ser el protagonista, y no solo leer sobre uno, es lo que engancha a un lector de 8 años que ya sabe muy bien lo que le gusta.